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Mostrando entradas de julio, 2018

Mi madre nos dejó cuando era muy pequeño y, desde entonces, tengo miedo a ser abandonado. Eso se nota en mis noviazgos. ¿Qué hago?

No somos responsables de lo que nos sucedió en la infancia o adolescencia y que dependió de las decisiones de nuestros padres, pero sí somos responsables de sanarnos como adultos. Lo valioso es que tienes consciente esta herida y es un gran inicio para explorarla, ya sea con un terapeuta o soportándote en herramientas de autoayuda. No dejes que algo que lastimó a 'tu niño interior' siga torturándote y poniéndote el pie. Date permiso de enfrentarlo y dejarlo ir. El que tu mamá haya decidido irse no significa que no hayas valido lo suficiente o carecieras de importancia, eso no lo pudiste controlar ni fue tu responsabilidad. Pero, de intentar escapar de eso y no trabajarlo, sí puedes atraer que la situación se repita en tus relaciones. La vida es muy sabia: si no evolucionas en algo, te lo pondrá una y otra vez hasta que decidas darle solución.

¿Cómo puedo encontrar el punto G de mi chica?

Actualmente se le reconoce como una zona más sensible que el resto de las paredes vaginales. En efecto, es muy buena idea localizarla y estimularla ya que genera sensaciones muy placenteras y probablemente promueva eyaculación femenina. Ella debe hincarse con las piernas abiertas. Coloca lubricante con base de agua en tus dedos cordial y anular. Comienza por estimular el clítoris, éste se erectará y la Zona G será más palpable ya que comparten estructura. Introduce ambos dedos con la palma de la mano viendo hacia el ombligo, no penetres demasiado, está a unos centímetros de la entrada vaginal; hacia arriba, detrás del hueso púbico. Mueve el dedo hacia el frente y siente una zona, acanalada, como una nuez. Al presionarlo sientes la dureza del hueso que está más adelante. La sensación que ella tendrá si estás dando en la zona, es parecida a la de ganas de orinar de inicio.

Encontrándose a sí mismo por medio de la meditación

Hay casi tantas definiciones de meditación como gente practicándola. Ha sido descrita como el 4.° estado de conciencia (ni en vigilia, ni durmiendo, ni soñando); como un camino para recargar nuestras baterías interiores ; como un estado de conocimiento pasivo, «sin entendimiento». Algunos maestros ven a la meditación como el complemento de la oración: «Orar es cuando usted habla a Dios; meditar es cuando lo escucha.» La meditación le enseña a la mente a permanecer inmóvil; ésta debe aprender a estar quieta y escuchar, tanto a Dios, como al subconsciente, como a una influencia exterior. A cuál de éstos uno elige atender depende de nuestro punto de vista y también de él depende la elección de la forma de meditación que uno intentará, entre las muchas que existen. La meditación contemplativa es un ejercicio preliminar para los novatos, en el que uno mira fijo a un solo objeto, tratando de enfocar la atención entera sobre él y en nada más. En la meditación «con simiente», también c...